Epícteto - El esclavo que se convirtió en filósofo (II)

Las cuatro ideas clave de su pensamiento son:
- La verdadera libertad. Para él, la libertad absoluta es la que reside en nuestro interior, ya que es la única que nadie nos puede arrebatar. Dos son los caminos para alcanzarla: la ascesis, que nos libera de las pasiones, y el desapego, que lo hace de las posesiones.
- El miedo esclaviza. “No hay que tener miedo de la pobreza ni del destierro, ni de la cárcel, ni de la muerte. De lo que hay que tener miedo es del propio miedo”, enseñaba. Para dejar de ser esclavo y romper las cadenas de las ataduras es vital desechar todo el temor.
- Ser uno mismo. Pensaba que querer agradar a los demás era una trampa peligrosa y propugnaba el individualismo. “Valora tu mente, aprecia tu razón, mantente fiel a tu propósito”. Y añadía: “Sé fiel a tus verdaderas aspiraciones pase lo que pase”.
- Dominio de las emociones. La ataraxia significa ausencia de inquietud y, como en el budismo, indica un modo de resolver el problema de la felicidad por vía negativa. La única felicidad posible reside en la ausencia de dolor; es decir, el dominio de las emociones.
Para leer: Enquiridión. Ed. Antropos - Cuidada edición del manual de Epícteto
Epícteto y la sabiduría estoica. Ed. Olañeta