Hacer valer los méritos propios

El trabajo pude ser el escenario en el que una persona se haga con los méritos de otra. La mejor salida al conflicto es intentar desenmascarar al usurpador.

Cuando alguien consigue un puesto de trabajo que colma sus aspiraciones, prevé que progresará como pez en el agua. Los primero encargos son como “pruebas” de lo que puede dar de sí. En principio, se espera que cubra mínimos, pero ¿qué sucede cuando logra resultados excelentes en un tiempo récord? Su brillantez puede ser vista como una amenaza.

Este fue el caso de Águeda, cuando, poco después de su ingreso en la compañía, asistió al aperitivo de Navidad que ofrecía la dirección. Cuál fue su sorpresa cuando el director hizo refrencia a sus primero proyectos: “sr. Carmona, sus últimos informes nos han hecho rectificar a tiempo y nos llevarán a un crecimiento de la compañía…”. Todos otorgaban el éxito a su jefe y Águeda había descubierto que su superior era un usurpado, pues ella era la autora de los informes ¿Qué podía hacer?

Poner en evidencia

La usurpación de méritos es un abuso que toda persoan preparada conviene que preve a y evite. Pero si nos encontramos ante tal difícil situación, la mejor opción es intentar conseguir pruebasd para desenmascara al agresor delante de testigos. La primera reacción de Águeda fue callar, pero pronto encontró la fuerza interior para exponer detalladamente los hechos a la dirección, que finalmente, reconoció sus exitos.

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